La canción no es nueva. Tiene ya unos años. De hecho, la compuse hace bastante tiempo en Ginebra.
Grabamos una primera versión allá, con la colaboración de Arjan Egges, el holandés/cantante/editor/programador/… a quien se debe la segunda guitarra y varios detallitos rÃtmicos variados. Luego la re-edité en Madrid, terminé de montarla ahà y la dejé casi cerrada. Finalmente, viajó conmigo a Barcelona, dónde por fin le pusimos unas imágenes para hacerle compañÃa.
Que nadie se asuste si no se entiende nada, porque es todo muy “experimental”. Esta llena de desenfoques. De encuadres raros. De movimientos imposibles. Es lo que tiene rodar con un tele fijo, que desenfoca y mueve a sus anchas, corriendo por una azotea detrás de una mujer que sonrÃe o se esconde, según las horas.

